
200 m
Una encantadora mansión, parcialmente oculta por un gran árbol, alberga este restaurante regentado por la familia Woo. El acogedor espacio evoca cierta nostalgia; tanto los entrantes fríos como los platos principales se basan en la tradición, pero con toques modernos y refinados. El pescado amarillo salvaje frito, servido sobre una cama de chiles fritos, tiene una carne suave y jugosa; su sabor intenso lo hace perfecto para acompañar bebidas alcohólicas. Los bollos de arroz dulce y pegajoso, rellenos de una crema líquida, son la guinda del pastel para completar tu comida.
Aún no hay brigada registrada.
RESEÑAS DE COMENSALES
Aún no hay reseñas. Sé el primero en compartir tu experiencia.
Cerca



