
6.0 km
Un plato de Schlutzkrapfen (ravioles rellenos de espinacas y ricotta) es justo lo que se necesita después de un buen día de esquí o una caminata por el bosque. Y eso no es todo: Durnwald celebra el Alto Adige en toda su esplendor, tanto en sus paisajes, que pueden admirarse desde las ventanas del comedor, como en su gastronomía, que mantiene vivas las auténticas tradiciones de la región. El propio propietario está al frente del servicio – un anfitrión perfecto que guía a los clientes en la elección de comida y vino.
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