
1.0 km
Esta tienda tiene sus orígenes en 1891; su fundador realizaba recorridos nocturnos llevando un palo de bambú sobre su hombro del cual colgaba una olla con sopa de wonton. Actualmente, la dirige la quinta generación de propietarios, quienes aún elaboran los wontons como lo hacía su tatarabuelo. La masa es translúcida y aterciopelada, el relleno de cerdo está ligeramente sazonado para resaltar los sabores naturales, el caldo es cristalino con un dulzor afrutado, mientras que las algas nori y los hongos shiitake aportan profundidad y umami. Es una delicia sencilla que todos disfrutan.
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