
Sobre el restaurante
Los ganchos para abrigos colocados en la parte inferior y la barra de ballet sirven como recordatorios de que este lugar fue una vez una escuela primaria y un salón de baile. Sin embargo, aquí ya no hay reglas estrictas: el edificio se ha transformado en un restaurante cálido y acogedor. Boy van Gerwen evita complicaciones innecesarias, conquistando a los comensales con platos como la tártara de remolacha, que destaca por sus sabores frescos y terrosos, o el muslo de pato confitado, acompañado de una salsa de ternera robusta con morelas, pero también con el toque picante de un dahl de lentejas. De Wilg representa una cocina generosa y una excelente relación calidad-precio.
Galería
Brigada actual
Aún no hay brigada registrada.
Reconocimientos
RESEÑAS DE COMENSALES
Reseñas
Aún no hay reseñas. Sé el primero en compartir tu experiencia.
Cerca
Restaurantes más cercanos



