
7.3 km
Una pareja con experiencia ha transformado un encantador molino de la región de Périgord – concretamente, una aserradero impulsada por agua – en un tranquilo restaurante rural. Se puede ver el arroyo que mueve los mecanismos bajo el suelo de cristal del restaurante. El talentoso chef prepara platos deliciosos y muy representativos de la época; por ejemplo, un plato de ternera (estofada y asada con bayas de enebro), acompañado de una salsa aromatizada con ginebra de una destilería local (Ort). La terraza es agradablemente sombreada, mientras que la propietaria ofrece un servicio atento.
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