
65 m
Con ventiladores de techo, lámparas colgantes y vidrieras al estilo Lingnan, la habitación es un ejemplo perfecto del glamour de antaño. El menú también está dominado por platos cantoneses tradicionales: el tocino picado le da a los "har gow" una profundidad de sabor adicional, y el bizcocho de azúcar blanco está perfectamente horneado sin ningún rastro de acidez. No se pierda sus pimientos verdes rellenos de pescado desmenuzado, las sopas cocidas dos veces o los platos de mariscos.
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