Sobre el restaurante
En las primeras laderas que rodean el pueblo, entre viñedos y jardines silenciosos, la austera simplicidad del antiguo monasterio del siglo XVI refleja perfectamente el lenguaje culinario de una de las experiencias gastronómicas más reconocidas de Italia. Niko Romito continúa definiendo y perfeccionando su visión aquí: un minimalismo riguroso que nunca sacrifica la profundidad sensorial, expresado a través de platos elaborados con el uso medido de pocos ingredientes, ya sean verduras o proteínas, orquestados con una precisión casi ascética. La investigación continúa sin cesar, al igual que el vínculo con Abruzzo: productos, recetas y patrimonio culinario se unen en una constante búsqueda de evolución, manteniendo intacta toda la intensidad del sabor y la claridad en el paladar. El pan y toda la gama de productos horneados son excelentes, como siempre. Son el resultado de una selección casi obsesiva de harinas, tiempos de fermentación largos y cuidadosamente controlados, y una panadería dedicada exclusivamente a masas y panes de todo tipo. El pan está elaborado con tanto cuidado que podría considerarse un plato en sí mismo, capaz de transmitir los métodos y la filosofía del establecimiento por completo.
Galería
Brigada actual
Aún no hay brigada registrada.
Reconocimientos
RESEÑAS DE COMENSALES
Reseñas
Aún no hay reseñas. Sé el primero en compartir tu experiencia.