Sobre el restaurante
En su elegante restaurante, el propietario y chef Jérémy Desbraux nos deleita con platos sabrosos y nutritivos, elaborados con una precisión impecable. En lugar de ser pretenciosos o artificiales, todos los platos destacan por sus sabores regionales auténticos y claros, lo que encanta a los paladares más exigentes. Por ejemplo, los aperitivos y pequeños bocados utilizan arroz suizo y miel local, y el pan está hecho completamente con harina molida en un molino local. Incluso la decoración de las mesas es un homenaje a la región, desde una campana de cristal que rinde tributo al queso Tête de moine hasta una enorme caja de reloj que lleva el logotipo del restaurante, en honor a la tradición relojera local. Los carros del establecimiento, repletos de aperitivos refrescantes, licores para después de la cena y quesos (que, por supuesto, son producidos por artesanos), también llaman la atención. La bienvenida es cálida y profesional, y la carta de vinos merece ser comentada. Un consejo: los grupos pequeños deberían reservar la mesa cerca de la cocina para una experiencia aún más especial.
Galería
Brigada actual
Aún no hay brigada registrada.
Reconocimientos
RESEÑAS DE COMENSALES
Reseñas
Aún no hay reseñas. Sé el primero en compartir tu experiencia.